viernes, 29 de abril de 2016

CRÍTICA PERIODÍSTICA. FAUSTO ROMITELLI: AN INDEX OF METALS



DIARIO DE SEVILLA. 28/04/2016. Pablo Vayón

Ciclo de Música(s) Contemporánea(s). Zahir Ensemble. Solistas: Sachika Ito, soprano; Roberto Manzari, actor. Director musical: Juan García Rodríguez. Director de escena: Thierry Bruehl. Electrónica y vídeo: Alberto Carretero. Programa: 'An Index of Metals', vídeo-ópera con libreto de Kenka Lekovich, vídeo de Paolo Pachini y Leonardo Romoli y música de Fausto Romitelli.Lugar: Teatro Central. Fecha: Miércoles 27 de abril. Aforo: Un tercio.

En sus 41 años de vida, el compositor Fausto Romitelli encontró tiempo para forjar una de las carreras musicales más singulares de la modernidad.

Si hace unos años Taller Sonoro ofreció en este mismo ciclo el lisérgico y alucinado ciclo deProfessor Bad Trip, esta vez Zahir Ensemble se ha acercado a la última obra del italiano, una vídeo-ópera que parece ir un paso más allá al integrar la voz de una soprano, la electrónica, un conjunto de once instrumentos amplificados y la imagen proyectada en una especie de ritual abstracto, caleidoscópico e hipnótico que atrapa la atención del espectador en su discurrir corrosivo y deformante.

Con un texto también deformado y creado a partir de una famosa imagen de cómic de Roy Lichtenstein, la música de An Index of Metals discurre por referencias muy variadas tanto de las vanguardias (de la electroacústica experimental de los años 60 a la abstracción de su maestro Donatoni) como de las músicas populares (el rock, el techno, incluso el musical), integradas en un todo coherente, que nunca cae ni en el pastiche ni en el collage, hasta crear una trama de texturas líquidas que por momentos se solidifican o se subliman a golpe de ruido electrónico o de ostinato rítmico, creando una extraña sensación que juega conscientemente a saturar las facultades perceptivas del espectador.

Zahir presentó una versión escénica que la obra no necesita y no ofrece ninguna clave nueva para penetrar en su último sentido. Merece destacarse en cambio la flexibiliad vocal de Sachika Ito, capaz de pasar del canto fonético a un tipo de expresión cercana al mundo del rock sinfónico sin perder prestancia, línea o color. Como representante del magnífico nivel exhibido por Zahir, cabe citar el virtuosismo delirante de Antonio Duro con la guitarra eléctrica.